En los últimos años, las grasas trans se han convertido en un fenómeno social junto al azúcar. En España, desde la inclusión del Reglamento 1169/2011, en el que es obligatorio añadir el tipo de aceite vegetal usado en el producto, la sociedad comenzó a darse cuenta que el uso de grasas trans ha sido y es más frecuente de lo que se pensaba.

Hace poco anunciamos en este artículo que a partir de abril de 2021, la Comisión Europea exigirá un máximo de 2 de gramos de grasas trans artificiales por cada 100 gramos de grasa total del alimento. Esto supondrá un importante avance para la salud de las personas. Y no es para menos, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de grasas trans artificiales inferior al 1% de la ingesta total calórica, y no es para menos. El consumo habitual de grasas trans artificiales puede producir muchos perjuicios en la salud:

  • Relacionadas con el aumento de tejido adiposo visceral.
  • Relacionadas directamente con mayor riesgo cardiovascular desvariando el perfil de colesterol y triglicéridos sanguíneo.
  • Empeoran la sensibilidad a la insulina.
  • Hacen que los ácidos grasos esenciales pierdan su propiedades antiinflamatorias.

Aunque popularmente se sepa poco, los ácidos grasos trans son insaturados, y no saturados. En los ingredientes de las etiquetas aparecen como “parcialmente hidrogenadas”, y no “totalmente hidrogenadas”, que serían grasas saturadas.

La mayoría de las grasas trans son artificiales, y se encuentran en alimentos ultraprocesados, como bollería, repostería y preparados salados corrientes. Sin embargo, también existen trans naturales encontradas en carne y lácteos (estómago de los rumiantes). Sorprendentemente, estas trans naturales no se relacionan con peores marcadores de salud. Este cambio de configuración de cis a trans se produce por las altas temperaturas conseguidas a través de métodos de frituras o refinados de aceites. Aunque los estudios existentes en trans naturales no han mostrado efectos perjudiciales, es conveniente que nunca se lleguen a temperaturas altas.

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GRASAS TRANS… ¿Siempre perjudiciales? Aunque muchos no lo sepan, los ácidos grasos trans son insaturados, y no saturados. En los ingredientes de las etiquetas aparecen como “parcialmente hidrogenadas”, y no “totalmente hidrogenadas”, que serían saturadas La explicación de su denominación trans está fundamentada simplemente en su configuración química. De manera natural, los ácidos grasos insaturados se encuentran en configuración o geometría cis. Esta geometría permite al ácido graso que su cadena pueda realizar un giro en sus dobles enlaces para que su cadena no sea linealmente rígida. Sin embargo, en algunos casos, esto no ocurre, y los dobles enlaces de las cadenas del ácido graso insaturado se mantienen linealmente rígidas, denominándose trans. Esta es la explicación de su popular nombr La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de grasas trans inferior al 1% de la ingesta total calórica, y no es para menos. El consumo habitual de grasas trans artificiales puede producir muchos perjuicios en la salud. La mayoría de las grasas trans son artificiales, y se encuentran en alimentos ultraprocesados, como bollería, repostería y preparados salados corrientes. Sin embargo, también existen trans naturales encontradas en carne y lácteos. Sorprendentemente, estas trans no se relacionan con peores marcadores de salud. Aunque los estudios existentes en trans naturales no han mostrado efectos perjudiciales, es conveniente que nunca se lleguen a temperaturas altas Si bien se ha demostrado claramente que las trans industriales están asociados con el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares existe cierta evidencia de beneficios para las naturales, pero es un campo aún por investigar ____ 🐄Más sobre Nutrición: @josekenji

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La explicación de su denominación trans está fundamentada simplemente en su configuración química. De manera natural, los ácidos grasos insaturados se encuentran en configuración o geometría cis. Esta geometría permite al ácido graso que su cadena pueda realizar un giro en sus dobles enlaces para que su cadena no sea linealmente rígida. Sin embargo, en algunos casos, esto no ocurre, y los dobles enlaces de las cadenas del ácido graso insaturado se mantienen linealmente rígidas, denominándose trans. Esta es la explicación de su popular nombre.

Si bien se ha demostrado claramente que las trans industriales están asociados con el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares existe cierta evidencia de beneficios para las naturales, pero es un campo aún por investigar.

Los ácidos grasos trans naturales más conocidos son el ácido vaccénico (hidrogenado naturalmente en el rúmen a través del ácido linoleico) y el ácido elaídico.

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